Jubilación

La ratio de trabajadores por jubilado alcanza 2,37 en España pero Galicia se mantiene en 1,60

El mercado laboral español ha experimentado una transformación significativa en los últimos diez años que se refleja directamente en la sostenibilidad del sistema de pensiones. Según los últimos datos de la Seguridad Social correspondientes a junio de 2025, la ratio entre trabajadores cotizantes y pensionistas se sitúa en 2,37 personas ocupadas por cada perceptor de una prestación. Esta cifra representa una mejora sustancial respecto al 2,08 registrado una década atrás, aunque el panorama no es homogéneo en todo el territorio nacional.

El avance en esta tasa de dependencia se explica por el notable crecimiento del empleo durante este período. En junio de 2025, España contaba con 22,46 millones de afiliados a la Seguridad Social, lo que supone un incremento del 26,5% en comparación con la misma fecha de 2016. Paralelamente, el número de pensionistas ha aumentado de forma más moderada, alcanzando los 9,49 millones, un crecimiento del 11,1% en el mismo intervalo temporal. Esta evolución diferencial entre ambas magnitudes ha permitido fortalecer temporalmente el equilibrio financiero del sistema público de pensiones.

Disparidades territoriales que preocupan

Sin embargo, la realidad regional muestra contrastes muy marcados que ponen de manifiesto los desequilibrios demográficos y económicos del país. Galicia presenta una situación especialmente delicada, con una ratio de apenas 1,60 trabajadores por cada pensionista. Esta cifra está muy por debajo de la media nacional y refleja el envejecimiento poblacional y la emigración de población activa que caracteriza a esta comunidad autónoma.

El caso más extremo lo representa la provincia de Ourense, que prácticamente se encuentra en situación de paridad entre trabajadores y jubilados. En el extremo opuesto, las Islas Baleares lideran el ranking con 3,5 cotizantes por cada perceptor de pensión, beneficiándose de su potente sector turístico y su capacidad para atraer población joven y activa. Esta brecha territorial plantea interrogantes sobre la viabilidad a largo plazo de un sistema de reparto uniforme cuando las realidades demográficas y laborales son tan heterogéneas.

El desafío del baby boom

A pesar de la mejora reciente, los expertos advierten que esta tendencia positiva se revertirá en los próximos años. La generación del baby boom, conformada por los nacidos entre finales de la década de 1950 y mediados de 1970, comenzará a jubilarse de forma masiva en esta década. Se trata de la cohorte más numerosa de la historia demográfica española, y su salida del mercado laboral tendrá un impacto directo y significativo sobre el sistema de pensiones.

Según las proyecciones elaboradas por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), el número de pensionistas podría alcanzar los 16 millones de personas en las próximas décadas, mientras que la población en edad de trabajar se mantendrá estable en torno a los 36 millones de habitantes. Este escenario implicaría una caída importante de la ratio de dependencia, lo que incrementaría la presión sobre las finanzas públicas y obligaría a replantear las bases del modelo actual.

Reformas para garantizar la sostenibilidad

Consciente de estos desafíos, el Gobierno ha impulsado en los últimos años diversas reformas del sistema de pensiones, fruto del diálogo y el acuerdo con los agentes sociales. Estas medidas buscan anticiparse al incremento del gasto previsto en prestaciones y garantizar que el sistema sea capaz de atender las obligaciones futuras sin comprometer su viabilidad financiera. Entre las reformas implementadas se encuentran ajustes en los mecanismos de revalorización, incentivos a la prolongación de la vida laboral y la búsqueda de nuevas fuentes de financiación complementarias.

Es importante destacar que la ratio entre afiliados y pensionistas se ha mantenido históricamente en torno al 2% desde que existen registros fiables, es decir, desde 1990. No obstante, llegó a acercarse al 3% en 2007, en pleno ciclo expansivo económico, antes de descender paulatinamente hasta los valores actuales. Esta volatilidad demuestra la estrecha relación entre los ciclos económicos, la creación de empleo y la sostenibilidad del sistema de protección social.

En clave: Por qué importa

El aumento de la ratio de trabajadores por pensionista es una señal positiva que refleja la recuperación del mercado laboral español, pero no debe ocultar los retos estructurales que se avecinan. La jubilación masiva de la generación del baby boom, combinada con el envejecimiento poblacional y las marcadas diferencias territoriales, pone sobre la mesa la necesidad de continuar reforzando el sistema de pensiones con medidas valientes y consensuadas. Galicia y otras regiones con tasas de dependencia preocupantemente bajas necesitan políticas específicas que atraigan inversión y talento joven, mientras que a nivel nacional es imprescindible explorar fórmulas que combinen la solidaridad intergeneracional con la sostenibilidad financiera a largo plazo. La ventana de oportunidad es estrecha, y el momento de actuar es ahora.

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